Esa noche, mientras Martín deambulaba por la ribera empezó a llover después de largos, ambiguos y contradictorios preparativos. En medio de continuos relámpagos comenzaron a caer alguna gotas, vacilantemente, tanto como para dividir a los porteños –sostenía Bruno- en esos dos bandos que siempre se forman en los días bochornosos de verano; los que, con la expresión escéptica y amarga que ya tienen medio estereotipada por la historia de cincuenta años, afirman que nad a pasará, que las imponentes nubes terminarán por disolverse y que el calor del día siguiente será aún peor y mucho más húmedo; y los que, esperanzados y candorosos, aquellos a quienes les basta un invierno para olvidar el agobio de esos días atroces, sostienen que “esas nubes darán agua esta misma noche” o, en el peor de los casos, “no pasará de mañana”. Bandos tan irreductibles y tan apriorísticos como los que sostienen que “este país está liquidado” y los que dicen que “saldremos adelante porque siempre aquí hay g...
... si ahora se tropieza el inglés a cada vuelta de cada esquina, luego llegará el caso de que nos echen de nuestras casas, como se dice que está sucediendo en el Janeiro ... es un error que la baratura sea benéfica a la patria. No lo es cuando ésta procede de la ruina del comercio ... Los ingleses no traerán casas hechas porque no caben en sus buques, pero traerán botas, zapatos ropa hecha, clavos, herraduras, alcayatas, rejas, argollas frenos, espuelas, estribos y hasta mucha parte de carpintería y ¿qué les quedará entonces a nuestros artesanos? ... arruinarán enteramente nuestras fábricas y reducirán a la indigencia a una multitud innumerable de hombres y mujeres que se mantienen con sus hilados y tejidos, en forma que dondequiera que se mire no será más que desolación y miseria. (Manuel Yañiz, 4 de septiembre de 1809 en el Consulado de Buenos Aires)
“El comercio más valioso de importación está en manos de los ingleses.” [1821] “La verdad es que es muy difícil encontrar aquí persona alguna de cierto rango que no esté directa o indirectamente bajo control británico.” [1824] Todos los sentimientos e inclinaciones políticas están hoy avasallados por un espíritu de especulación pecuniaria: establecimiento de bancos, compañías mineras, empréstitos públicos, todos de filiación británica, o sea de aquella gigantesca influencia extranjera que controla al gobierno y que puede, a su placer, mantenerlo o derrocarlo.” [1825] “Confieso que, bajo estas circunstancias me sentiría muy humillado si nombrásemos un ministro plenipotenciario ante esta colonia británica.” [1825] “De esta manera estas provincias jamás tendrán una flota comercial.” [1825, sobre el tratado que establecía la reciprocidad en el uso de las dos marinas mercantes, la inglesa que dominaba los mares y la argentina que no existía] “El ministro ha propuesto la emis...
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